El ingreso al mundo escolar

El ingreso al mundo escolar

Una correcta preparación para la vida escolar empieza mucho antes de pisar la escuela por primera vez. La interacción que los niños tengan con sus padres y con las personas que aman y confían, es el mejor respaldo para desarrollar sus habilidades de autocontrol, confianza y curiosidad.

Las capacidades de adaptación que tenemos como adultos, son incomparables a las que tenemos cuando somos niños. Como grandes, contamos con un bagaje de momentos y experiencias que nos permiten adaptarnos, o no, a diferentes situaciones que enfrentamos día a día.

Dicha capacidad, en un niño, depende de varios factores, de su forma de ser, de cómo se desarrollan en su entorno cotidiano. Al salir de casa, al hablar con otros niños que no ha visto nunca y que se comportan de una manera diferente, ellos van experimentando. Deben integrarse a un ambiente nuevo, aprender sobre cosas que no han visto y conocer lugares que pueden ser desconocidos; todo sin la ayuda constante de sus apoderados.

Como padres, somos los únicos que podemos darles una mano en esta nueva etapa. Apoyo y comprensión son soportes simples que podemos entregarles y que serán fundamentales para su futuro.

“Es hora de levantarse para ir al colegio”…

La integración de nuestros hijos hacia la escuela debe realizarse de manera paulatina, sin apurarlos, sin agobiarlos. El respeto que tengamos por los tiempos de nuestros hijos, por muy chicos que sean, nos garantizará una mejor adaptación final. Todos las personas tienen tiempos y exigencias diferentes.

A continuación dejamos un par de consejos que pueden servir para la correcta inclusión de nuestros hijos a la vida escolar.

•    Horario: Adaptar su horario al escolar antes de su primer día. Una vez que lo lleves, trata de ver cuánto dura sin tener problemas. Luego puedes ir aumentando sus horas hasta dejarlo durante toda la jornada escolar.
•    Objetos de apego: Si tu niño lo desea, deja que lleve su juguete u objeto favorito a la escuela. Esto le entregará calma y cercanía con lo que conoce cuando lo estime necesario. Puede ser que no lo necesite.
•    Despedidas: Tratar de no despedirse como si fuera el fin del mundo. Trasmitir seguridad y evitar todo tipo de dramatismos.
•    Motivación: Muéstrale a tu hijo, cuando salga de la escuela, que lo que hace en su vida diaria es similar y anímalo a compartir sus experiencias nuevas con entusiasmo y alegría.
•    Ingresos y salidas: Lo mejor es que las personas que lleven y traigan a los niños de la escuela sean siempre los mismos. Aquello les generará a los niños confianza y seguridad.
•    Actividades: Mantente informado de las actividades de tu hijo en la escuela, aquello te ayudará a potenciar su aprendizaje en el hogar.
•    Evolución: Todos los avances que los niños tengan deben ser coordinados con sus educadoras. Ir al baño, retirada del chupete, entre otras.
•    Alimentación: Saber qué comen en la escuela para equilibrar su dieta en la casa.
•    Ambiente: Tratar de no andar apurado para que tu hijo pueda desayunar con tranquilidad y no asocie la escuela con apuros y malos ratos.

Enviar comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos necesarios están marcados *