Desde el nacimiento hasta los 12 meses: Desarrollo socioemocional

Desde el nacimiento hasta los 12 meses: Desarrollo socioemocional

A partir del nacimiento, los bebés aprenden quiénes son mediante la manera en que son tratados.

Las relaciones afectuosas les dan a los niños pequeños un sentido de comodidad, seguridad, confianza y estímulo. Ellas les enseñan a los niños pequeños cómo formar amistades, comunicar emociones y enfrentar a dificultades. Las relaciones sólidas y positivas también ayudan a los niños a desarrollar confianza, empatía, compasión y un sentido de lo correcto y lo equivocado.

A partir del nacimiento, los bebés aprenden quiénes son mediante la manera en que son tratados. Mediante las interacciones diarias, los padres, parientes y proveedores de cuidado envían a los bebés mensajes como: Tú eres listo. Tú eres bueno en darte cuenta de las cosas. Tú eres amado. Tú me haces reír. Me gusta estar contigo. Estos mensajes dan forma a la autoestima de un bebé.

¡Un bebé de seis meses ríe y ríe cuando su madre coloca una servilleta sobre su cara y luego la quita para decir “cu cú”! Cuando su madre trata de poner de vuelta la servilleta sobre la mesa, el bebé dice “e, e, e” y agita piernas y brazos para hacerle saber que él quiere que ella juegue otra vez ese juego. Ella hace lo que el bebé quiere y sigue jugando hasta que él se aburre. Este bebé está descubriendo que las relaciones con otros son satisfactorias y placenteras, que él es un buen comunicador y que sus necesidades y deseos son importantes.

Lo que usted puede hacer

Proporcione a los bebés un cuidado receptivo.

Cuidado receptivo significa correlacionar el cuidado con lo que su bebé necesita. Por ejemplo, su bebé de 10 meses podría comenzar a patalear, balbucear y agarrar cosas durante la comida para mostrarle que él quiere realmente sostener su propia cuchara. Usted sabe que él todavía no puede alimentarse a sí mismo, entonces usted le da una cuchara de bebé para que la sostenga en sus manos mientras usted continúa alimentándolo con otra. Esto es cuidado receptivo porque usted se tomó el tiempo para pensar en lo que significaba el comportamiento del bebé y descubrió una manera de apoyarlo.

En su trabajo:

  • Conozca a su bebé. ¿Qué le gusta y qué le disgusta? ¿Cuáles son sus juguetes favoritos? ¿Cuál es el horario diario que funciona para él?
  • Forme relaciones abiertas y colaboradoras con los proveedores de cuidados de su hijo. Hable con ellos sobre su bebé: su personalidad, lo que le gusta hacer, lo que le calma, lo que le irrita. Cuénteles cuál es el horario diario de su bebé y sus actividades típicas. El aprender más sobre su bebé (y su familia) ayuda a los proveedores de cuidado a satisfacer las necesidades de su hijo. La colaboración con los proveedores de cuidado ayuda a asegurar que cada uno de ustedes se siente respetado y respaldado.

Apoye las habilidades en desarrollo de los bebés.

Los bebés aprenden mejor cuando se les deja jugar, explorar y seguir sus intereses. Desarrollan nuevas habilidades cuando se les da la ayuda suficiente de modo que puedan superar una dificultad sin volverse demasiado frustrados. Por ejemplo, si usted ve que un bebé de cinco meses está tratando de darse la vuelta, usted podría sostener un juguete a su lado de modo que él trate de moverse para agarrarlo.

En su trabajo:

  • Deléitese en los descubrimientos de su bebé. ¡Me encontraste! ¡Tú retiraste el pañuelo que cubría mi cara y aquí estoy! Desarrolle las habilidades que su bebé ya tiene. Por ejemplo, si su bebé está tratando de construir con bloques y ha encimado dos bloques, ponga un tercero encima y pásele un cuarto bloque para su torre.

Sea afectuoso y protector.

Tocar, sostener, consolar, arrullar, cantar y hablar a su bebé envían el mensaje de que su bebé es especial y es amado. Si bien es fácil ser afectuoso cuando los bebés son lindos y adorables, también es importante ser afectuosos con los bebés cuando son difíciles, inquietos, lloran mucho o tienen cólicos. Cuando usted está con su bebé durante los momentos difíciles, ellos aprenden que se les quiere por lo que son, no importan las circunstancias.

En su trabajo:

  • Dele abrazos y besos. Deje que su bebé sepa cuánto se le quiere.
  • Sea paciente durante los momentos difíciles.** Tener cólicos, llorar e inquietarse son parte de la vida del bebé. Cuando usted puede apoyar a los bebés aun en sus momentos más difíciles, les están diciendo que pueden confiar en usted y depender de usted. Esto les hace sentirse seguros y hace que sea más posible que aprendan a calmarse a sí mismos cuando crezcan.

Ayude a su hijo a sentirse seguro y protegido.

Usted ayuda a su bebé a sentirse seguro y protegido cuando responde a sus llantos y otras comunicaciones; por ejemplo, alza a su bebé cuando levanta sus brazos como diciendo “¡Arriba!” Los bebés también se sienten seguros cuando reciben muchas muestras de afecto de usted y cuando sus días son previsibles. Es el amor y la confianza que usted comparte lo que ayuda a su hijo a aprender que usted estará siempre allí para él. Esto le da confianza.

En su trabajo:

  • Sea un centro de seguridad para su bebé. Observe cómo su hijo se aleja gateando, luego regresa adonde usted está. Él quiere estar seguro de que usted sigue estando allí y puede ser que esté buscando estímulo para explorar un poco más.
  • Establezca rutinas para su bebé. El saber qué esperar ayuda a los bebés a sentirse seguros, confiados y en control de su mundo. Trate de mantener las rutinas diarias en el mismo orden y al mismo tiempo cada día. Por ejemplo, puede ser una caminata por la mañana, luego cambio de pañales, luego el biberón, luego cuentos.

Busque maneras de hacer que la cultura de su hogar sea parte de las rutinas diarias de su hijo.

La cultura de un niño es una parte importante de quién es. La conexión que tiene con su cultura moldea su identidad y autoestima de maneras sanas y positivas.

En su trabajo:

  • Enseñe a los proveedores de cuidado de su hijo las palabras que su familia usa para personas (madre, padre, abuelos) y cosas (biberón, manta, chupete, etc.) importantes.
  • Escoja libros y música que reflejen la cultura de su hogar. Con frecuencia esto se puede conseguir en la biblioteca pública sin costo alguno y rápidamente se convertirán en una parte muy querida de las rutinas diarias de su hijo: la hora de ir a dormir, la hora del baño o sencillamente viajar en el auto.

Fuente: Zero to three

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