La importancia de un buen y correcto desarrollo físico en los niños

La importancia de un buen y correcto desarrollo físico en los niños

Es sabido que el desarrollo físico en los niños es fundamental para su progreso futuro. Hacerlo entonces, de forma saludable, es prioritario para el bienestar integral en su primera etapa. La salud, nutrición y sueño son partes que complementan ese desarrollo a tan corta pero importante edad. El desarrollo como tal proviene de factores genéticos considerados con frecuencia los responsables del potencial biológico. Además, factores del medio ambiente, sociales, emocionales y culturales interactuando entre sí, también modifican el potencial del crecimiento y desarrollo. Asimismo, el desarrollo hace su referencia en los cambios corporales experimentados por el Ser Humano. Peso, altura y desarrollo muscular, óseo y cerebral. Este crecimiento es continuo a lo largo de la infancia y adolescencia pero no se presenta uniformemente; muestra sus mayores cambios en el primer año de vida y a partir del segundo, indica un patrón más estable y decreciente conforme avanza la edad. El desarrollo motor de los niños depende de su maduración física. Los logros motores realizados por los niños a medida de su crecimiento son muy importantes debido a que las sucesivas habilidades motoras que van adquiriendo hacen posible un mayor dominio de su cuerpo y entorno. Aquí conocemos la Motricidad Gruesa y Fina. •    Motricidad Gruesa: Control sobre acciones musculares globales. Comer, gatear, andar, levantarse, entre otras. •    Motricidad Fina: Control sobre los músculos más pequeños. Manipular, asir, aplaudir, torcer, garabatear, virar, entre otras. E problema es, entonces, cuando un niño, infante o adolescente no presenta el mismo crecimiento que sus compañeros. Síntomas de aletargamiento y retraso físico pueden alterar su entorno familiar y personal. ¿A qué edad debo preocuparme...
Adaptación al Jardín de Infantes

Adaptación al Jardín de Infantes

Cada niño es único y diferente y posee una historia y una familia con sus particularidades. La adaptación al jardín de infantes no es un hecho aislado a esto y tampoco se da de un día para el otro. ¿De qué se trata la adaptación al jardín? La adaptación al jardín es un proceso que comienza cuando el niño empieza el jardín maternal o de infantes. Se debe a que esto es algo totalmente nuevo para él y suele darse en una edad en la que necesita sentir que tiene todo bajo control. Para ayudarlo en esta adaptación los jardines trabajan en ir “despegando” de a poquito al niño de sus padres para que pueda quedarse con la maestra y sus compañeritos en la salita. Dependiendo del jardín, esta modalidad por lo general consiste en que durante los primeros cuatro o cinco días de clase el niño entre a la salita a la hora de ingreso normal y se quede acompañado por su madre, padre o por la niñera o algún familiar cercano durante una hora u hora y media, que es lo que durará la clase esos primeros días, como para que vaya conociendo ese nuevo espacio tan ajeno a él. La mamá puede quedarse fuera o dentro de la sala, dependiendo de lo que disponga el jardín, pero a la vista del niño. Pasados estos días la jornada puede ir extendiéndose de a poco hasta llegar al horario normal sin acompañantes. La maestra será la encargada de guiar a los padres y establecer según las pautas de la institución, el niño y su grupo de pares, cómo...
El sueño para un niño

El sueño para un niño

Los niños deben dormir siestas de entre veinte minutos hasta dos horas como máximo. Respetar las horas de sueño de los niños es esencial para su salud y crecimiento. La función del sueño a nivel infantil es regular y reabastecer el organismo y, aunque el sueño es una necesidad, depende de los padres enseñar buenos hábitos de descanso. Crear estas costumbres saludables a la hora de dormir, les ayuda a los niños a sentirse más seguros y a descansar mucho mejor. Dormir es mucho más importante de lo que nosotros creemos. La sensación de pesadez y somnolencia que nos provoca el no descansar como corresponde son muy desagradables. Al sentirnos así, no logramos dar lo mejor de nosotros y eso se nota en nuestro comportamiento diario. Aquello es mucho peor en los niños. Dormir no es sólo un espacio de inactividad entre un día y otro, sino que es netamente una actividad de vital importancia para el correcto crecimiento de los niños. Es tan importante como comer o jugar. Los niños pasan más del 40% del tiempo durmiendo. A medida que vamos creciendo, nuestro sueño va disminuyendo al igual que nuestro nivel de profundidad en los mismos. Es mucho más difícil despertar a un niño durante la noche que a un adulto. Se estima que los adultos pasan entre un 20 y un 25% en fase de sueño profundo mientras que los bebés alcanzan hasta un 50%. Un bebé le quita a sus padres, en promedio, entre 400 y 750 horas de sueño en su primer año de vida. Incluso, hasta los dos años de edad, los niños pasan...
Desde el nacimiento hasta los 12 meses: Desarrollo socioemocional

Desde el nacimiento hasta los 12 meses: Desarrollo socioemocional

A partir del nacimiento, los bebés aprenden quiénes son mediante la manera en que son tratados. Las relaciones afectuosas les dan a los niños pequeños un sentido de comodidad, seguridad, confianza y estímulo. Ellas les enseñan a los niños pequeños cómo formar amistades, comunicar emociones y enfrentar a dificultades. Las relaciones sólidas y positivas también ayudan a los niños a desarrollar confianza, empatía, compasión y un sentido de lo correcto y lo equivocado. A partir del nacimiento, los bebés aprenden quiénes son mediante la manera en que son tratados. Mediante las interacciones diarias, los padres, parientes y proveedores de cuidado envían a los bebés mensajes como: Tú eres listo. Tú eres bueno en darte cuenta de las cosas. Tú eres amado. Tú me haces reír. Me gusta estar contigo. Estos mensajes dan forma a la autoestima de un bebé. ¡Un bebé de seis meses ríe y ríe cuando su madre coloca una servilleta sobre su cara y luego la quita para decir “cu cú”! Cuando su madre trata de poner de vuelta la servilleta sobre la mesa, el bebé dice “e, e, e” y agita piernas y brazos para hacerle saber que él quiere que ella juegue otra vez ese juego. Ella hace lo que el bebé quiere y sigue jugando hasta que él se aburre. Este bebé está descubriendo que las relaciones con otros son satisfactorias y placenteras, que él es un buen comunicador y que sus necesidades y deseos son importantes. Lo que usted puede hacer Proporcione a los bebés un cuidado receptivo. Cuidado receptivo significa correlacionar el cuidado con lo que su bebé necesita. Por ejemplo,...
Comportamientos desafiantes en los niños

Comportamientos desafiantes en los niños

“Los niños deben aprender a tolerar la frustración experimentándola”.     Sabemos que hay niños a los que les cuesta cumplir órdenes, normas, seguir instrucciones y que, muchas veces, suelen desafiar hasta a sus propios padres. Lo que comúnmente escuchamos de su parte es: “ya voy”, “espérate” o simplemente “no”. Dichos niños son los que más dificultades tienen para tolerar la frustración, no les importa nada más que hacer lo que quieren, salirse con la suya. Incluso pareciera que se sienten cómodos con el conflicto. ¿Por qué se comportan así? Esta pregunta no es simple de responder ya que pueden haber muchas causas detrás del comportamiento desafiante, rebelde y disruptivo. En la psicología, como en muchas otras materias de estudio, es difícil encontrar sólo una causa que explique un comportamiento. Podemos decir que el niño tiene un temperamento difícil, es de carácter fuerte o que sus rasgos de personalidad favorecen este tipo de comportamientos. Todo lo anterior sin aún mencionar el rol de los padres. Su estilo educativo. Muchas veces detrás de dichos problemas de conducta hay un modelo educativo muy permisivo. Padres a los que les cuesta hacer cumplir las normas, se les dificulta retar a sus hijos y que terminan sucumbiendo ante peticiones de sus hijos. Lo más complejo es decirle a un niño que no. Otro dato a tener en cuenta es si existe algún otro problema que pueda influir en las conductas de nuestros hijos. Niños con Trastorno por Déficit de Atención con Hiperactividad (TDAH), en un alto porcentaje, presentan también problemas de conducta. Niños depresivos también muestran este tipo de conductas sólo que se...